Entre las locuras que me vinieron a ofrecer producto del "éxito" de Guía Mágica de Santiago, fue la de hacer un programa de radio... un piloto para un programa de radio -como tantos que deben haber muerto sin florecer-, mejor dicho.
Nos reunimos con mi eventual socio -Leo H.- en un depa en Plaza Italia, con olor a pata y muebles desordenados, muy rudimentario todo, excepto el equipo de sonido y el profesional a cargo de aquel, Juan Pablo, que eran de lujo.
Hicimos entrevistas, conversamos de psicofonías, posesiones satánicas, fantasmas y demases... a veces de forma sublime y las más de las veces de modo desafortunado. Pero gracias a los prodigios de la edición, 5 horas de pura mierda se pulieron a 15 minutos de un programa de conversación de bastante calidad.
Recuerdo que una de las cosas que hicimos fue una especie de "radioteatro", donde supuestamente nos encontrábamos transmitiendo en vivo desde un gran mausoleo del Cementerio General, donde íbamos relatando las sensaciones y ruidos en la noche del lugar, supuestamente encantado. Inclusive se filtraba una psicofonía escalofriante... creada por nosotros.
Con los prodigios de la técnica la recreación quedo la raja, increíble. tanto así que en un momento sentí pánico real... a pesar que el panteón que inspiraba el relato estaba a más de 7 kilómetros.
¿Cuál es la moraleja de todo esto?: ¡Cuántos fraudes paranormales, dígase fotos, videos, grabaciones, etc. deben estarse desarrollando en este momento! Sólo fue hace unos cuantos años que Ray Santilli aseguró la vida de sus hijos y nietos jugando con nuestra credulidad, con la filmación de una supuesta autopsia extraterrestre.
Cuando llegue la filmación real de un fantasma quizá estemos tan escépticos y dscreídos que ni siquiera la tendremos en consideración.
Nos reunimos con mi eventual socio -Leo H.- en un depa en Plaza Italia, con olor a pata y muebles desordenados, muy rudimentario todo, excepto el equipo de sonido y el profesional a cargo de aquel, Juan Pablo, que eran de lujo.
Hicimos entrevistas, conversamos de psicofonías, posesiones satánicas, fantasmas y demases... a veces de forma sublime y las más de las veces de modo desafortunado. Pero gracias a los prodigios de la edición, 5 horas de pura mierda se pulieron a 15 minutos de un programa de conversación de bastante calidad.
Recuerdo que una de las cosas que hicimos fue una especie de "radioteatro", donde supuestamente nos encontrábamos transmitiendo en vivo desde un gran mausoleo del Cementerio General, donde íbamos relatando las sensaciones y ruidos en la noche del lugar, supuestamente encantado. Inclusive se filtraba una psicofonía escalofriante... creada por nosotros.
Con los prodigios de la técnica la recreación quedo la raja, increíble. tanto así que en un momento sentí pánico real... a pesar que el panteón que inspiraba el relato estaba a más de 7 kilómetros.
¿Cuál es la moraleja de todo esto?: ¡Cuántos fraudes paranormales, dígase fotos, videos, grabaciones, etc. deben estarse desarrollando en este momento! Sólo fue hace unos cuantos años que Ray Santilli aseguró la vida de sus hijos y nietos jugando con nuestra credulidad, con la filmación de una supuesta autopsia extraterrestre.
Cuando llegue la filmación real de un fantasma quizá estemos tan escépticos y dscreídos que ni siquiera la tendremos en consideración.